Las paradojas que nos enseña el coronavirus

Si de algo andamos sobrados estos días es de tiempo libre. Otra cosa no, pero, de tiempo, nos hemos vuelto todos millonarios. Tenemos tiempo de sobra para dar y regalar; tiempo para hablar; tiempo para escuchar; tiempo para callar; quién sabe, incluso habrá a quien le dé tiempo hasta para pensar y reflexionar. Gente hay... Leer más →

Epopeyas de un Confinamiento

Vivimos tiempos extraños a los que, ciertamente, no estábamos preparados. Hoy, el mundo que siempre hemos conocido, ha quedado en suspenso, rodeado de inesperados interrogantes a los que los sabios aún no saben responder. Y nuestro devenir cotidiano ha sido reemplazado contra nuestra voluntad por un sombrío paréntesis de incertidumbre y dolor. Pero, incluso en... Leer más →

Carta abierta a los acaparadores de papel higiénico

A tí, estimado señor o señora acaparador de papel higiénico, que te confabulas para atracar el supermercado armado con carros de la compra, dispuesto a arrasar con toda la sección de celulosa, que devastas el lineal del arroz con más ansia que una plaga bíblica de langostas, que te juegas una desviación de columna de... Leer más →

Cienta y el padre

A pesar de los años, podría escribir durante horas y horas sobre aquellas muchachas. Conservo tanto de ellas; sus risas, sus miradas furtivas por la ventana, los silencios de las tardes de lluvia, las charlotadas en el comedor tras el almuerzo. Aún hoy, retazos de recuerdos de cada una de ellas sobreviven en mi memoria.... Leer más →

Adios a Praga

El reloj avanzaba insaciable, arrastrando los últimos rescoldos de la tarde. Pavel Chejniev se asomó a una esquina de plaza de San Venslao y oteó en todas las direcciones. Satisfecho, se subió las solapas del gabán con aire resuelto y retomó el paso en dirección a Hlavni Nadrazi, la principal estación de ferrocarril de la... Leer más →

Cuarenta en bastos

Tinieblas sepulcrales. Cañón cenital de luz nítida, de esos que se usan en los mutis por el foro. Barra repleta; ni un alma a la vista. Por todas partes, copas medio vacías. Humo; mucho humo. Todo el humo del mundo. Una chaqueta olvidada ahí, un bolso perdido allá. Suelo de cáscaras de cacahuetes. Algún que... Leer más →

Me aburro (digitalmente hablando)

No se tú, pero yo, es que últimamente me aburro una enormidad cada vez que me meto en redes sociales. Por eso lo hago cada vez menos. Y eso que yo era de los que antes se metía cada cinco minutos, a ver qué se contaba la gente. Pero es que, de un tiempo a... Leer más →

Otoñea en el horizonte

Que se quiebren los cielos. Que se inhiban las gaviotas. Que duerman los somormujos. Que se haga oscura la noche. Que se multipliquen las nubes y cubran el firmamento. Que se avente la mies. Que se pise la uva y que mane la sangre del tinto joven. Que el puerco se prepare para la matanza.... Leer más →

La silla vacía

Lo peor de cumplir años no son las arrugas, ni los michelines, ni las agujetas dominicales. Lo peor de cumplir años son las despedidas. Lo peor de cumplir años es pasar una tarde sombría en el hospital, sujetando la débil mano de alguien que ha formado parte de tu vida (un familiar, un amigo, un... Leer más →

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